5 lecciones que un ilustrador/a debe enseñar a su cliente

Ser ilustrador/a significa que estás continuamente en evolución. Has llegado a un estilo propio, pero en cada nuevo encargo tratas de perfeccionar la técnica, probar otras nuevas, estar al día de las tendencias, para sobre todo conseguir comunicar esa idea o enfatizar ese texto de la mejor manera posible.

Pero hay que dar un paso más allá, y mientras tú evolucionas, hacer que tus clientes evolucionen contigo, ¿cómo? Haciendo que asimilen poco a poco estas 5 lecciones:


5 lecciones ilustrador enseña a clientes


1- La ilustración no son sólo dibujitos bonitos

Puedes optar por un logo tipográfico o un logo ilustrado, por un cartel con una fotografía o un cartel ilustrado, pero con que quede bonito no bastará.

Tienes que comunicar, a través de los colores, de los gráficos, del trazo, todo tiene una intención que va más allá de lo puramente estético. Hay que indagar en las necesidades del cliente y plasmarlas.

En definitiva, las imágenes son para leer, y no para adornar.

2- La ilustración satisface una necesidad

La ilustración resuelve un problema de comunicación, hace que ese texto, o ese producto se entiendan mejor. Le aporta un valor añadido.

Cualquiera puede hacerse con un progama como Illustrator, Photoshop, y hacer ese dibujo para el cartel, esa cabecera para el blog, o esa etiqueta de packaging, por ejemplo.

Pero los ilustradores se enfrentan a retos reales; ¿a qué público va dirigido?
¿qué valor es lo que necesita comunicarse?

3- La ilustración no va sólo dirigida a niños/as

Hay quien sigue pensando que si utiliza ilustración para su campaña de publicidad, para su publicación (catálogo, revista…), para su página web, ésta se verá infantil, poco seria o peor aún, no profesional.

Pero la realidad es otra, la ilustración se ha utilizado desde siempre como una forma de comunicar, incluso cuando la gente no sabía leer, ya que posee un lenguaje universal.

Si entonces no se cuestionaba ésto, porque daba solución a un problema, ¿por qué caer ahora en estos estereotipos?

4- La ilustración NO es gratis

¿Tú trabajas gratis? Supongo que no, imagino que te gustará comer varias veces al día, descansar bajo un techo y disponer de electricidad, agua corriente y ropa para no salir en pelotinguis… Ya, lo mismo me pasa a mi.

Esta profesión tiene una parte fuerte vocacional, pero no por ello deja de ser un trabajo, un servicio. Y La ilustración es un servicio valioso que merece compensación, una compensación adecuada.

Hacer trabajo de gratis o a precios irrisorios, al final daña la industria. Por lo tanto, hay que educar a los clientes sobre el valor de tu trabajo, sobre tu esfuerzo.

Si tienes un problema en casa, y llamas a un fontanero, éste viene, y probablemente en pocos minutos ya esté la cosa acabada. Él te cobra por sus servicios, tú le pagas y él se marcha.

Probablemente ahí no discutas sobre el tiempo que ha tardado en su trabajo, te ha dado solución al problema, ¿verdad? Por eso hay que ahorrarse la frase esa de “Venga, si total a ti no te cuesta nada hacer un dibujito…”

Aquí me uno a esa frase tan viral que dice: “No cobro por lo que hago, cobro por lo que sé”.


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5- Cada ilustrador se caracteriza por un estilo, respétalo

Por norma general, cuando alguien toma las riendas de la ilustración, investiga y dibuja mucho, mucho, pero mucho… hasta dar con ciertos patrones que se repiten.

Tal vez, los trazos más redondeados, los ojos de los personajes, la paleta de colores que emplea, la forma de plasmar las luces y sombras, o la inexistencia de ellas, con un estilo plano, por ejemplo…

Todo ese conjunto de pequeñas cosas establecen el estilo de un ilustrador/a. Y llegar a conseguir ese sello personal y diferenciador, lleva mucho trabajo y esfuerzo.

Por eso, si un cliente se decanta por un ilustrador/a, es porque su estilo encaja con el proyecto.

Y es que decirle a un ilustrador/a que ilustre con otro estilo o peor aún, con el estilo de “Fulanito”, es como decirle a alguien que escriba con otra letra, puede que lo consigas en una frase, pero me temo que al cabo de unos párrafos, tu personalidad, tus grafismos, acabarán aflorando.

Ahí, tienes, 5 lecciones sobre ilustración que deberías impartir para tener una relación más exitosa con tus clientes.

¿Qué lecciones deseas que aprendan tus clientes? ¿Que no puedes tirar los precios, como si de un bazar chino trataras, por ejemplo?

No hace falta que tengan que ver con la ilustración, estaré encantada de leerlo en los comentarios.

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